- 21 (El yelmo de Mambrino)
- 22 (Los galeotes)
- 23 (Sierra Morena)
- 24 (Sierra Morena-Cardenio)
- 25 (Sierra Morena- carta)
- 26 (Sierra Morena / Sancho, el cura, el barbero)
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viernes, 23 de septiembre de 2011
LEYENDO LA MÁS INGENIOSA NOVELA DE CERVANTES
SELECCIÓN DE LOS 40 CAPÍTULOS DE EL QUIJOTE
QUE HAN DE LEER LAS CHICAS Y LOS CHICOS DE 1º DE BACHILLERATO
PRIMERA PARTE
- Capítulos 1-9
- Capítulos 21-26
- Cap. 38 (El discurso de las armas y las letras)
- Cap. 52
Total: 20
SEGUNDA PARTE
Capítulos 1-5 (Introducción de la ficción; Sansón Carrasco)
Capítulos 9-10 (Dulcinea)
Cap. 20-21 (Las bodas de Camacho)
Cap. 22-23 (Cueva de Montesinos)
Cap. 29 (La aventura del barco encantado)
Cap. 30 (Encuentro con los duques)
Cap. 41 (Clavileño)
Cap. 42 (Consejos)
Cap. 45 y 53 (El gobierno de la ínsula)
Cap. 65 (La derrota don Quijote)
Cap. 72-74 (Avellaneda, la aldea y ...)
Total: 20
Total capítulos: 40
martes, 26 de abril de 2011
23 de abril de 2011. DÍA DEL LIBRO Y DE LOS DERECHOS DE AUTOR
"EL QUE LEE MUCHO Y ANDA MUCHO, VE MUCHO Y SABE MUCHO"
Segunda parte de El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha
(Miguel de Cervantes Saavedra)
Capítulo XXV
Donde se apunta la aventura del rebuzno y la graciosa del titerero, con las memorables adivinanzas del mono adivino
[...]
-Señor huésped, ¿hay posada? Que viene aquí el mono adivino y el retablo de la libertad de Melisendra.
-¡Cuerpo de tal -dijo el ventero-, que aquí está el señor maese Pedro! Buena noche se nos apareja.
Olvidábaseme de decir como el tal maese Pedro traía cubierto el ojo izquierdo y casi medio carrillo con un parche de tafetán (1) verde, señal que todo aquel lado debía de estar enfermo; y el ventero prosiguió, diciendo:
-Sea bien venido vuesa merced, señor maese Pedro. ¿Adónde está el mono y el retablo, que no los veo?
-Ya llegan cerca -respondió el todo camuza (2)-; sino que yo me he adelantado, a saber si hay posada.
-Al mismo Duque de Alba se la quitara para dársela al señor maese Pedro -respondió el ventero-: llegue el mono y el retablo, que gente hay esta noche en la venta que pagará el verle, y las habilidades del mono.
-Sea en buen hora -respondió el del parche-; que yo moderaré el precio, y con sola la costa me daré por bien pagado (3) ; y yo vuelvo a hacer que camine la carreta donde viene el mono y el retablo.
Y luego se volvió a salir de la venta.
Preguntó luego don Quijote al ventero qué maese Pedro era aquél y qué retablo y qué mono traía. A lo que respondió el ventero:
-Éste es un famoso titerero, que ha muchos días que anda por esta Mancha de Aragón enseñando un retablo de Melisendra, libertada por el famoso don Gaiferos, que es una de las mejores y más bien representadas historias que de muchos años a esta parte en este reino se han visto. Trae asimismo consigo un mono de la más rara habilidad que se vio entre monos, ni se imaginó entre hombres; porque si le preguntan algo, está atento a lo que le preguntan y luego salta sobre los hombros de su amo, y, llegándosele al oído, le dice la respuesta de lo que le preguntan, y maese Pedro la declara luego; y de las cosas pasadas dice mucho más que de las que están por venir; y aunque no todas veces acierta en todas, en las más no yerra; de modo que nos hace creer que tiene el diablo en el cuerpo. Dos reales lleva por cada pregunta, si es que el mono responde, quiero decir, si responde el amo por él, después de haberle hablado al oído; y así, se cree que el tal maese Pedro esta riquísimo; y es hombre galante (como dicen en Italia) y bon compaño, y dase la mejor vida del mundo; habla más que seis y bebe más que doce, todo a costa de su lengua, y de su mono, y de su retablo.
En esto, volvió maese Pedro, y en una carreta venía el retablo, y el mono, grande y sin cola, con las posaderas de fieltro, pero no de mala cara; y apenas le vio don Quijote, cuando le preguntó:
-Dígame vuesa merced, señor adivino: ¿qué peje pillamo? ¿Qué ha de ser de nosotros?. Y vea aquí mis dos reales.
Y mandó a Sancho que se los diese a maese Pedro, el cual respondió por el mono, y dijo:
-Señor, este animal no responde ni da noticia de las cosas que están por venir; de las pasadas sabe algo, y de las presentes, algún tanto.
-¡Voto a Rus -dijo Sancho- no dé yo un ardite (4) porque me digan lo que por mí ha pasado!; porque ¿quién lo puede saber mejor que yo mesmo? Y pagar yo porque me digan lo que sé sería una gran necedad; pero pues sabe las cosas presentes, he aquí mis dos reales, y dígame el señor monísimo qué hace ahora mi mujer Teresa Panza, y en qué se entretiene.
No quiso tomar maese Pedro el dinero, diciendo:
-No quiero recebir adelantados los premios, sin que hayan precedido los servicios.
Y dando con la mano derecha dos golpes sobre el hombro izquierdo, en un brinco se le puso el mono en él, y llegando la boca al oído, daba diente con diente muy apriesa; y habiendo hecho este ademán por espacio de un credo, de otro brinco se puso en el suelo, y al punto, con grandísima priesa, se fue maese Pedro a poner de rodillas ante don Quijote, y abrazándole las piernas, dijo:
-Estas piernas abrazo, bien así como si abrazara las dos colunas de Hércules, ¡oh resucitador insigne de la ya puesta en olvido andante caballería! ¡Oh no jamás como se debe alabado caballero don Quijote de la Mancha, ánimo de los desmayados, arrimo de los que van a caer, brazo de los caídos, báculo (5) y consuelo de todos los desdichados!
Quedó pasmado don Quijote, absorto Sancho, suspenso el primo, atónito el paje, abobado el del rebuzno, confuso el ventero, y, finalmente, espantados todos los que oyeron las razones del titerero, el cual prosiguió, diciendo:
-Y tú, ¡oh buen Sancho Panza! el mejor escudero y del mejor caballero del mundo, alégrate; que tu buena mujer Teresa está buena, y ésta es la hora en que ella está rastrillando (6) una libra de lino, y, por más señas, tiene a su lado izquierdo un jarro desbocado que cabe un buen porqué de vino, con que se entretiene en su trabajo.
-Eso creo yo muy bien -respondió Sancho-; porque es ella una bienaventurada, y a no ser celosa, no la trocara (7) yo por la giganta Andandona, que, según mi señor, fue una mujer muy cabal y muy de pro; y es mi Teresa de aquellas que no se dejan mal pasar, aunque sea a costa de sus herederos.
-Ahora digo -dijo a esta sazón don Quijote- que EL QUE LEE MUCHO Y ANDA MUCHO, VE MUCHO Y SABE MUCHO. Digo esto porque, ¿qué persuasión fuera bastante para persuadirme que hay monos en el mundo que adivinen, como lo he visto ahora por mis propios ojos? Porque yo soy el mesmo don Quijote de la Mancha que este buen animal ha dicho, puesto que se ha estendido algún tanto en mis alabanzas; pero comoquiera que yo me sea, doy gracias al cielo, que me dotó de un ánimo blando y compasivo, inclinado siempre a hacer bien a todos, y mal a ninguno.
-Si yo tuviera dineros -dijo el paje-, preguntara al señor mono qué me ha de suceder en la peregrinación (8) que llevo.
A lo que respondió maese Pedro, que ya se había levantado de los pies de don Quijote:
-Ya he dicho que esta bestezuela no responde a lo por venir; que si respondiera, no importara no haber dineros; que por servicio del señor don Quijote, que está presente, dejara yo todos los intereses del mundo. Y agora, porque se lo debo, y por darle gusto, quiero armar mi retablo y dar placer a cuantos están en la venta, sin paga alguna.
Oyendo lo cual el ventero, alegre sobremanera, señaló el lugar donde se podía poner el retablo, que en un punto fue hecho.
Don Quijote no estaba muy contento con las adivinanzas del mono, por parecerle no ser a propósito que un mono adivinase, ni las de por venir, ni las pasadas cosas; y así, en tanto que maese Pedro acomodaba el retablo, se retiró don Quijote con Sancho a un rincón de la caballeriza, donde, sin ser oídos de nadie, le dijo:
-Mira, Sancho, yo he considerado bien la estraña habilidad deste mono, y hallo por mi cuenta que sin duda este maese Pedro su amo debe de tener hecho pacto, tácito o expreso, con el demonio.
Glosario
(1) tela delgada de seda. (2) vestido. (3) no cobrará dinero alguno por su espectáculo. (4) no dar nada. (5) apoyo. (6) limpiar el terreno. (7) cambiará. (8) viaje.
jueves, 11 de noviembre de 2010
EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA, DE MIGUEL DE CERVANTES
Pues sí, hay que ir buscando tiempo para empezar a leer poco a poco la PRIMARA PARTE de esta novela.
PUEDES LEER - O MIRAR- EL LIBRO DE LA BIBLIOTECA NACIONAL
martes, 7 de septiembre de 2010
PEGA LA OREJA Y MIRA HACIA QUIEN O HACIA DONDE TE PLAZCA MIENTRAS...
Pues resulta que se te ofrece la posibilidad gratuita de leer con los ojos y las voces de diferentes personas mientras tú pones la vista sobre otra cosa ajena al texto literario, si es que así lo deseas.
PRUEBA LA EXPERIENCIA QUE ANTAÑO SOLO DISFRUTABAN LAS GENTES ACOMODADAS
LITERATURA PARA ESCUCHAR
viernes, 7 de mayo de 2010
EL QUIJOTE, de Cervantes para RTVE
La compañía pública RTVE pone a nuestra disposición parte de su producción. Especialmente interesante es ésta que está inspirada en la obra de Cervantes, en cuya primera parte colaboró revisando los guiones el mismo Camilo José Cela. Pero no os engañéis, en los capítulos de esta serie filmada en cine no se ha plasmado "literalmente" la totalidad del discurso narrativo de la obra literaria. Así que hay que leer igualmente, pero quizás resulte más ameno una ayudita a la hora de recrear las imágenes mentales que don Miguel nos sugiere.
La seie de RTVE EL QUIJOTE
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